Las empresas son una de las formas de organización humana con mayor capacidad para transformar la realidad. Por eso creemos que cambiar la manera de hacer empresa también puede cambiar la manera en que vivimos, producimos, consumimos y nos vinculamos.
En un sistema que suele priorizar la rentabilidad y el corto plazo, es fácil perder de vista aquello que es esencial para nuestro bienestar: el largo plazo y el entorno en el que vivimos, que comprende tanto a los otros como a los sistemas de vida de los que formamos parte.
La interdependencia, los límites y los ciclos de la Tierra no son conceptos ajenos a la economía. Son condiciones determinantes de toda actividad económica, porque la economía se crea y se desarrolla en este planeta, bajo sus leyes objetivas. Creemos que toda empresa puede incorporar esas condiciones a su manera de pensar, diseñar y actuar.
Esa convicción reunió a nuestro grupo fundador, y a finales de 2014 dio origen a Reimpulso: la intención de construir una empresa de comunicaciones digitales fuera del hogar sólida, que se parezca más en su diseño, a la Tierra.
Desde entonces, buscamos llevar esa mirada tanto a los medios de gran escala que operamos como a nuestro propio metro cuadrado: a la relación con colaboradores, clientes, proveedores, accionistas, comunidades y cada persona u organización con la que construimos.
No partimos de la perfección. Estamos orgullosos de mucho de lo que hicimos y sabemos que todavía tenemos mucho por mejorar. Lo que permanece encendido es la voluntad de seguir transformando mientras también nos transformamos.